miércoles, 23 de junio de 2010

...Decimotercera

Me descubro acariciando mi piel, donde tu estuviste, recorro con mis manos las huellas de las tuyas; soy, de pronto, algo tocado por ti, por las manos de la pluma pecosa y rosa, las manos que materializan gramaticas descomadas, manos pequeñas y hermosas, y tuyas como mi piel, que no ve la hora de sentirse entre ellas...