domingo, 13 de septiembre de 2015

Abismos

A veces estoy seguro
que mi corazón…
habita un abismo oscuro
y profundo
donde no hay estrellas
abajo del mundo
algún día solo,
siento
que allí me hundo.

En un Fa sostenido
de una partitura rota y raída
con arreglos para flauta y cello, 
que pretende calentar el mundo
con la brinzna de un Patchouly
en la madrugada del desierto
cuando duele vivir y soñar
y no quedan argumentos
para el sinsentido…



Cuando todo esté oscuro…

A Re

Había un árbol seco
a tres metros del río
atado a la tierra
no pudo moverse
sus hojas se han ido
con el viento
con paciencia
esperó esa lluvia
a tres metros del río.

La lluvia llegó 
humdedeció la tierra
y del árbol
su raíz se ablandó
poco a poco
la lluvia trajo más lluvia
el árbol se dejó besar

Y la vida
que no tiene más sentido
que estar viva
se fue metiendo en su raíz
aprovecho cada filamento
se fue filtrando
hasta lo más íntimo
hasta encontrarse
con sí misma
en su propio germen
donde la esperanza es eso: 
vida que encuentra vida
sin mayor sentido
apareció un retoño
en el árbol seco
a tres metros del río
que atado a la tierra
extendió su raíz
y su sinsentido…

Su pequeña muerte
no fue en vano
el retoño dará fruto y semilla
y caerán las ramas secas
para hacer tierra fértil
del polvo seco.

El sentido de la vida
y su sinsentido
es sólo eso: 
la vida misma.

Si el árbol fuese humano
¿Caminaría al río?
Si las ramas fuesen sueños
¿Se romperían al caer?
Y sí la vida fuese sólo tiempo
¿Qué sería de nosotros?
¿Quién haría poemas?
¿Dónde estaría lo sagrado?
¿Y lo profano…?
Cuando todo esté oscuro.