arriesgo la vida, la razón
y su cordura…
porque no se toca y está
no más allá de lo posible
y su ranura…
donde florece ésta planta
que corrompe el corazón
Lo que ignoras es que voy a vos
como el cordero tras los pastos
y su destino… tu rareza.
Cuando afirmas que no quiero
comerme el mundo entero, mientes
yo quiero morder la vida con los dientes
contar el tiempo con los pies, una locomotora
y voy a por ti… con tu ser.
Si, engañas a la vida con la sonrisa puesta
y sueñas sin siesta.
para pasarla bien y que tus enemigos
no cuenten contigo… al corazón.
Todo lo usas,
versos y notas
esperando a la salida,
quieres un poco de calor
pero no sin amor… que te acepte como tal.
En los sueños que desaíras
¿puedes creer que hay cosas
que parecen feas
y que quieres?… lo cotidiano.
Siempre excluyes la razón
de los sentimientos
sin llorar o un lo siento
¿qué me hice a mi?
te observas en silencio,
hechizo… lo que es propio.
Vas y no sabes porque,
ocultas la cara, tras esa sonrisa
bailando con las plantas libres
por… el compromiso.
Esa vida que jamas niegas
donde la esperanza y la dicha
son las ansias… el amor.
Porque nunca menosprecias
la palabra no dicha
y la rosa que se oscurece
al sur del tiempo
ni la vida… lo que te es dado.
Aquello que no se corrompe
a riesgo de tocar esa cordura
y… lo posible
una planta que está allá, viva
lo que florece por intangible
ya… sin razón
de porque más que ésa duda
¿por dónde está ese corazón?