lunes, 5 de septiembre de 2011

…Trigésima Tercera

…al vacío. (que se hace esterno)
Sólo dueles cuando te sueño, despierto…


Mis sueños se mueren
en tus promesas…

Y aún  contigo quiero
mas allá de tus labios,
el parte del día,
que consuela de tu ausencia
diafana como la música
con que lloran los ángeles
pero la luz regresa
y las lagrimas son eso.

Cuando te acercas
a tu corazón verdadero
con fantasmas y dudas,
quieres estar siempre en lo correcto
ese lugar que parece no existir
tanto como el cielo
y el infierno.

Aqui,
envuelves el espacio
y,  con tus aromas,
está tatuado mi aire
que al amanecer
parece mas frío
y hoy, dulce corazón
manejas mi locura
con las cosas simples
que duelen en la vida
el pan y la mesa,
la cama que siempre
está vacía.









Común



Al pasar, sin pesares
vivir para vivir;
hay mas de cuatro
vientos y carnes,
vivos o muertos.


Cuando digo tu nombre
doblando mi rostro,
dos, con sabor a vencido
y, nada vale la pena,
sólo las esquinas
de la imaginación
aquí estoy.


Lugar, es aquella ventana
mercado de mayo
personas y abrazos.


Reconoces ¡oh diosa!
el tiempo invencible,
de un par de azares
y todo familiar.


Detrás se queda 
la ventana, ese espacio
donde las pantallas
sólo acompañan
y tomando apuntes;
ésta ciudad me tiene preso;
aprendo los nombres
de quien la atiende.


Caminando, 
entre la gente
la vista recorre
poco a poco
de tajo y reojo
libreta en mano
me siento, común
al menos.