viernes, 1 de octubre de 2010

Resurrección

Donde la vida florece desde el desencanto y la soledad, la fuerza de existir y ser, dando ejemplo de lo posible a los que observan para decidir, desde la inocencia.

Vida estoy vivo, con el amor en el alma, la claridad en la frente y dispuesto a todo, para vivirte… hasta el final.

No temer, ni confiar, seguir con lo adquirido y aprendido… surcando el vacío.

Tipo de cambio

¿Cuanto «bienestar», vale la libertad, la decisión? ¿Cuanta libertad, vale la posición? ¿Cuanta decision, vale el «status»? ¿Cuanta posición, vale la verdad? ¿Cuanto «status», vale la sinceridad? ¿Cuanta verdad, vale la razón? ¿Cuanta sinceridad, vale el amor? ¿Cuanta razón, vale la lucidez? ¿Cuanto amor, vale la vida? ¿Cuanta lucidez, vale la cordura? ¿Cuanta vida, vale la experiencia? ¿Cuanta cordura vale, la amistad? ¿Cuanta soledad, vale el tiempo? ¿Cuanta amistad, vale la soledad? ¿Cuanto tiempo y vida, vale el éxito?, pero en sí: ¿Cuanto valen el tiempo, el amor y la vida?

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Cotidiano…

No se como llamarlo; ni como explicarlo; es más no se si, és
y sin afán de más, ¡no necesito, quiero!

pero
sé o siento;
o más: siento y

que él verte, (no tenerte),
él estar,
contigo, en
rozarte,
la mirada; ¡desde lo ojos!


servirnos cafe,
escuchar, las voces
la tuya, la mia: comentar…nos


acompañar…nos;
en esas cosas,
simples...
me importa,
me…






es la vida,
vivida.


Contigo.

Los In…fi…er…nos

En silencio,
con un pie
recargado en la puerta,
y el otro sobre las brazas,
miro hacia
el paraíso
donde,
la luna mengua
y la luz es tenue;
y la geometría pura…

las colinas bajas
y las curvas tenues


el lugar de
tantos sueños

tu piel
allá…
donde tu estas
con tu barrio de chapulines
y cerros
con tus sedas y tus linos

Allá donde
las palomillas
revolotean por las paredes:
blancas

y tus pares
son son nones…

martes, 28 de septiembre de 2010

…Vigésima

Quisiera verla,
aseando
sus dientes
con su carita iluminada
por la luz, azul de ésta mañana; envuelta
en su pijama clara
con sus pecas rosadas
y
sus ojitos profundos

besarla toda
pasear mis manos por su cuerpo
sencillo
territorios descubiertos
geografía,
he nombrado lugares,
pequeños valles:
la cuenca del oporto;
la provincia de las pecas;
el paraíso marrón;
el paso de las especias...

besarla toda,
tomar  si
su pies y nuca y besarla,
besarla más...  y más...

; Como...
cuando las gotas funden
sus resortes dorados
y por un tiempo
los hacen raíces
tremulas,
y usted se envuelve en
un blanco de nube
que le asienta…
tanto.

Ausencias

Me hubiese gustado
despedirte con un canto,
medio adiós y medio llanto,
respetuoso con tu yacer
magnífico y sereno,
un canto fructuoso y pleno.

Padre,
hoy me acuesto hundido en tus recuerdos,
hundo hasta el cerebro
en tu presencia impalpable,
pero diáfana y sutil.

Padre, hoy daría lo que fuese
porque mi mano y mi mente
sean capaces de sentir
lo que una escribe
y escribir lo que otra siente.

Y atesorar tus palabras
y tus gestos y tu amor
y guardar sin desperdicios
tus facetas prohibidas,
tu otro yo, tu otra vida.

Y así, padre, cuando dobles
esa esquina del futuro,
en lugar de este vacío,
te encuentres
a mi mano y a mi mente,
prudentes.


L E Aute

lunes, 27 de septiembre de 2010

Sra. Pec I

Ciudad de México, Septiembre 27, 2010
Mi querida señora Pec:


Nos conocemos hace ya, fue en el noventa y cuatro, cuando usted y su hermana gemela llegaron a mi pequeña casa en San Jerónimo, pueblo absorbido por ésta ciudad, curtidos por las perdidas y los desencantos, hemos pagado el precio de la vida: «la experiencia»; ¿como sería posible olvidar?, tantas fueron las noches en las que nos acompañamos por la luna, su voz aguda y el atún enlatado, la desaparición, la muerte, los pequeños, la navidad, la despedida; en mi memoria usted ha sido testigo de mi vida, la palabra familia se acuña con su imagen como marco, juntos vimos crecer a los pequeños, enterramos amigos y sueños, construimos la casa; y ésta se fue... el reencuentro, ha traído consigo fantasmas o los ha expuesto, porque ya estaban aquí: adentro; convivir, más bailar con los fantasmas de la propia vida, cuando se esta con quien los ha visto en la carne, reconforta; la compañía, lo cotidiano, en alguna forma casi obligada, atrae el futuro, lo despierta de ese sueño inhóspito de la incertidumbre de solo ser, o estar... ¿Acaso hay desigualdad en la amistad entre dos seres vivos que se conocen, mañas y rutinas? ¿Como dudar que sale el sol y se oculta? La compañía en verdad hace la diferencia entre comer ...¿Que? y ...¿Con? donde el segundo le da sentido al tiempo, mientras el primero por si solo no tiene sentido alguno.
La veo posando, en su cotidiana pose siames, como haciendo ejercicios en thai-chi: ahora la cabeza, el cuello, voltear, la mirada fija un el infinito... y celebro que exista.