jueves, 6 de agosto de 2015

Susurros y simulacros de penas por suspiros. (Para pieza teatral en un acto).

«Si de veras llegásemos a poder comprender, 
ya no podríamos juzgar» 
André Malraux.

Simulacro uno:
(de cordura).
Todo lo que busca su centro
donde la gravedad es cero,
encuentra su verdad.
¿Y…?

—(Suspiro pensativo).

Pena inicial:
A pesar de la norma tácita
ante una tasita de café
bajo la luna y su edad
cabe recordar la pena
con su justa condena
contra todo lo que sé
de una sola humedad
desde un beso sincero
en silencio, su escena
entre las pocas penas
para un corazón mio
por razón condenado
según cae la gravedad
sin hallarse ese centro
so las aguas miradas
sobre algún lamento
tras su propia verdad.

Simulacro segundo:
(de ternura).
Todo lo que busca su quietud
donde la velocidad es cero
encuentra la calma.
¿Para…?

—(Suspiro desaliento).

Primer susurro:
(de aire puro).
Como al aire la quise querer
para respirarle y oxidarle
embriagarle de sangre, sucia.

Susurro desde la cordura:
La inercia de una quietud
no es en sí contemplación
es suela gastada de patear
no tanto por andar o llegar
 que ninguna parte es lugar.

Susurro desde la locura:
Sé de cual lado estoy
sin ese toque objetivo
donde mis recuerdos
son los reencuentros;
la nada y sus lamentos
el tiempo tras tiempo.

—(Suspiro desconcierto).

Alguna pena:
(de ira y tristeza).
A todo lo mío voy. Si quiero, puedo;
soy salvaje y fuerte aún ante la nada;
es mi nada propia y nada me la niega.
Y esos ojos verdes como trigo verde
que son mis ojos para ver de corazón
saben que lo que veo sin mirar es mío
así con ellos miro la luz y el polvo y,
la nada, que es mi nada.

—(Suspiro extasiado).

Simulacro tercero:
(de humildad).
Todo tiene un ciclo
empieza acaba y vuelve,
sin ser lo mismo es igual.
con otras piezas un corazón.

Segundo susurro:
(de agua turbia).
Bebí sus lagrimas saladas
como el agua del level
y todo el pasado ya no estaba
se había ido, hasta la nada.

Pena final
(de despedida)
Quédate aquí y soy de ti
que no soy sin ti ni mi ser
quédate aquí que soy de ti
que abrazo el tiempo tuyo
mira como te doy el mío
con susurros y simulacros
de penas por suspiros.
Silencio.

—(Suspiro sólo eso).











martes, 4 de agosto de 2015

Y para volver a nacer

«A Re…»

Un saludo ajeno,
para cambiar el mundo
lo que se es, sin ser
con entrañas y pudor
sin miedo de volver a amar
nunca es tarde para saber ser.

A saber si hace siesta
si tiende al sol el alma o los trapos
y sus formas azul con blanco
y sin conocerla siquiera
o por simple, verla al pasar
por entre las adivinanzas
y los rompecabezas
emplazando el tiempo
como inmigrante.

Dolor al corazón
que pega
que hace agua 
en la boca
un insomnio más
a dar vueltas
sobre pizza o pasta
el juego tonto
si es necesario
un otro.

Ojalá las hojas
fuesen de cristal
y sonaran con la lluvia
como pasos
y besos
que no te tocan
en la aurora
de mi soledades.

Y voy como un extraño
sin espada ni castillo
por una mujer
que baila viviendo
o vive bailando
con pasos
y besos
aún
sin dar.

RP








domingo, 2 de agosto de 2015

A la hora de la verdad.

«A la hora de la verdad,
uno sólo tiene un corazón que siente
y eso es todo.»
N. M. L.

Es ahora.
Pese a todo …amar es lo mejor
que se puede hacer    en la vida.
cuando brota la risa  vagabunda
y los suspiros       cruzan el mar
cuidando que la luz no se hunda
porque la materia fina no se mira
y a la hora de la verdad:
uno sólo tiene un corazón
que siente… y eso es todo.

Y no siempre        es lo mismo
hay cosas        que yo no digo
y tú               nunca nombras,
y luego,
cuando                me he ido
a             recortar el lucero
para encontrar las sombras
en los pedazos      de vida
en              que te escribo
cuando pasa lo que ha pasado
y a la hora de la verdad:
uno sólo tiene un corazón
que siente… y eso es todo.

Al sonar de las estaciones
pasa el tiempo,
matando mariposas
deshojando   rosas
inundando  calles
helando  prados
y a la hora de la verdad:
uno sólo tiene un corazón
que siente… y eso es todo.

Los días son polizones en el tiempo
que se esconden para robar aviones
en un ritual sagrado de un culto kamikaze
para quitarle tantos años de vuelo al cielo
como gotas de luz
que se esconden de sí mismas;
y a la hora de la verdad:
uno sólo tiene un corazón
que siente… y eso es todo.