jueves, 4 de octubre de 2012

Profundidades…

Cuando se ha tocado esa, la profundidad,
de la comprensión, es preferible el olvido,
una medicina, a la resignación de un anciano
que perdió ya la pasión del todo por todo
y si una distinción es valida, mas no prudente,
aquí en éste amor, se da todo o se da nada.

Juguetes… son para jugar ¿Y las personas?

Hay otro mundo  sí, 
pero está aquí mismo dentro de éste mundo.
W. B. Yeats 


Allí donde la luz y el fuego
son parte de uno mismo
donde el aire se va mezclando
con el día.

Allí donde la nada es fuego,
donde aprieta el corazón,
donde nunca creí llegar.



De luz Casals, con su rostro redondo y honesto, su voz sensual y limpia; sale ésta canción tan natural como típica y corriente, que no habla de un engaño, ni una traición, no; habla de lo común de lo que estamos dispuestos a hacer y del nivel de compromiso con ello, quizá de lo que importa: nada, su música es la desolación misma, del desencanto del juego en donde se retira la apuesta a medias y todo es a medias, porque el reto de comprometer(se) cuesta y no dinero, ni calcetines… donde nada importa.

de Luz Casals:

No me importa nada.

Tú juegas a quererme,
yo juego a que te creas que te quiero.
Buscando una coartada,
me das una pasión que yo no espero
y no me importa nada.


Tú juega a engañarme,
yo juego a que te creas que te creo,
eschucho tus bobadas
acerca del amor y del deseo
y no me importa nada, nada
que rías o sueñes
que digas o que hagas
y no me importa nada
por mucho que me empeñe
estoy jugando y no me importa nada.


Tú juegas a tenerme,
yo juego a que te creas que me tienes
serena y confiada
invento las palabras que te hieren,
y no me importa nada.


Tú juegas a olvidarme
yo juego a que te creas que me importa,
conozco la jugada
sé manejarme en las distancias cortas
y no me importa nada, nada
que rías o sueñes
que digas o que hagas
y no me importa nada...




Asi nada mas, nada.

martes, 2 de octubre de 2012

Tinieblas


En las noches se oculta el horizonte
y los sueños, tras la luna, cuando hay…


Si la luz despeja las tinieblas
el día es un juego de sombras
que persiguen la noche oscura.


El espeso y negro follaje apenas deja
de ser contorno roto por pequeños claros,
el canto de los pájaros excitados, ocupa
y deja el espacio al sonido, la noche acaba.


El día anterior cumplió con su jornada
con olor a mezcla de cemento y agua,
de medidas, trazos y nuevos sueños;
jornadas llenas de preguntas sin tregua
ritual que exige el tiempo, ya son años.


Puede ser todo una mentira, muy adornada,
lo que pasó, pasó con sus desdeños
¿Acaso somos algo? o sólo estamos
viendo pasar el tiempo y los engaños
es más facil el día cuando la noche acaba
la luz le da textura al tiempo y a la nada.


Hay preguntas que no tienen respuesta
porque no está en la física su esencia
y tampoco hay sentido en su existencia,
si el amor vale menos que una apuesta
y un barco fija el rumbo a la tormenta.


No tropiezan las olas con la tierra,
aunque en los acantilados haya piedras
no se acaban las playas con el mar
que nunca acaba de golpearlas.


Sin tregua van los sueños
navegando los mares profundos
colmados de silencios y dudas.


Y hay quien se quita el corazón,
para mirar mas allá del horizonte…