En compañía de Stevie Nicks (de su voz al menos), bailando, no conmigo sino con la felicidad de estar en mi; de mirar hacia adentro, me entrego al estado de lo... ¿locura?. Desde aquí, me resulta una incomprensible postura, cuando por meses las tristezas han ordeñado mis emociones al escribir; al pintar; éste estado, animo efusivo, me lleva a la claridad para reconocerme en las tristezas, no hay supresión, ni final, quizá pausa si, para la cordura, siento mi alma ya sedimentada de emociones, y la luz que se refleja en mi y, puedo pensar de forma contundente, fluyen las certezas en el horizonte amplio de las dudas, por el camino de la reflexión encontraré más dudas, con sus propias tristezas, el concepto de angustia amalgamado en mi interior y sin dejar de pensar la muerte, animadora incandescente, que acecha y espera levantarme, me aferro a la vida entonces como la concibo: haciendo... ¿gramática? ¿figuras? ¿manchas? en fin capturar la realidad que se va escabullendo, sin pausas posibles en éste hacer, que no sean las necesarias e indispensables para estar vivo, siendo yo; para distribuir y acumular piel y sudor.
y si esto es posible: en sus brazos
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Anda, quítate las trancas: