De la mano hasta paraíso, acompañarse uno al otro en los cruces, las cumbres, los océanos y sostener la mano, en los infiernos. Estar en la circunstancia y la apariencia, sonriendo al mismo demonio, mostrarle que somos juntos y que es así…
¿Estamos?
Aun oyendo poemas lamentados, con voces tremulas!!
ResponderBorrar¿Escuchando tus neurosis?
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