Habría que hablar de esa rosa
que cautivo al principito
ni tan grande, ni tan especial
no importa el tiempo gastado
sino el sueño de llegar.
Lo que tengo te lo ofrezco,
en medio de la nada
palabras guardadas
ese pedazo de cielo
un jazmín con aroma y flor.
Escribo una y otra vez
siempre hay un precio
y, quien lo paga, todas las noches
con el frío de sus sabanas
al despertar, con esa pared…
todo va, y va bien, lo prometo
a mi pared.
Hay un secreto, absurdo
donde se esconde el cielo
detrás de las nubes
de ésta confusión.
Esperas que comprenda
todo el bien y todo el mal
desde tu existencia
de dicha y de placer
si esa tu alma, sintiera
lo que yo siento y,
yo encontrará en ella…
Nadie hipotecó la risa
ni las ganas de abrir
todas las ventanas,
pero vendo todo aquello
que enfría mi cama.
A destiempo los fantasmas
mojan las pestañas
sumergido en el mar más oscuro
jugando a la ruleta, con la soledad
contándole cuentos a las calles
con un corazón de lluvia
como abrigo.
Y pido que yo duerma contigo
a deshoras, cuando veo salir el sol
persigo al despertador…
¿Quien está jodido de aguantar?
¿Quien, un dos de octubre,
aborda ésta ciudad?
Escribiré la canción
de las noches sin dormir
de las promesas de domingo:
dejar de fumar a cada amanecer;
de los tragos sin calor.
Desencanto al comienzo y,
recupero la inocencia de vivir
a veces más de la cuenta
para andar por la ciudad
donde aún no me mata el sol.
Sin perderme en mis recuerdos
paso de su veneno, al sonreír
octubre estás aquí, pa-caminar
¿Dónde guardas, lo que escondes?
para buscar…
«…
…corazón que has sentido el calor de una linda mujer
en las noches de octubre
corazón que has sabido sufrir y has sabido querer
desafiando el dolor,
hoy que empieza la vida,
tan solo al pensar que tu amor se descubre…
…» JAM
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Anda, quítate las trancas: