Estar sin estar, ni en este aquí
compartir cama y cuerpo
y estar, con los renglones
de estancias prohibidas
un mundo de mentiras
con joyas, y por ocasiones
ser el otro ojo de un tuerto
la verdad que oculta el frenesí
de lo que ve un ojo muerto.
Si, mientras más pesada
es ésta, que llamo mi propia tristeza,
más quiero, al disfrutar del tiempo
acercarme así hasta este cuento,
tragedia exigente de toda la entereza.
Ay, sueño de la vida ajada
con mi idiota sonrisa encuentro
un corazón, un órgano, el cuerpo
que entreteje con singular destreza
el abismo de una encrucijada.
Es agua podrida aquello que alimenta
los fijos y firmes vegetales
asesina, que está matando el mar
y detiene a la vida en movimiento
golpe que resuena cada momento
que sé que se aleja el verbo amar
por mentiras tan estables
como infame es esa sonrisa tan atenta
diamantes a gramos amables
pagan en propiedad todo el andar
de la consciencia y el pensamiento
la libertad que era en si un portento
es sólo un cuero muerto a entregar
en caminos que son cambiables
repartiendo el alma en piezas y portenta.
compartir cama y cuerpo
y estar, con los renglones
de estancias prohibidas
un mundo de mentiras
con joyas, y por ocasiones
ser el otro ojo de un tuerto
la verdad que oculta el frenesí
de lo que ve un ojo muerto.
Si, mientras más pesada
es ésta, que llamo mi propia tristeza,
más quiero, al disfrutar del tiempo
acercarme así hasta este cuento,
tragedia exigente de toda la entereza.
Ay, sueño de la vida ajada
con mi idiota sonrisa encuentro
un corazón, un órgano, el cuerpo
que entreteje con singular destreza
el abismo de una encrucijada.
Es agua podrida aquello que alimenta
los fijos y firmes vegetales
asesina, que está matando el mar
y detiene a la vida en movimiento
golpe que resuena cada momento
que sé que se aleja el verbo amar
por mentiras tan estables
como infame es esa sonrisa tan atenta
diamantes a gramos amables
pagan en propiedad todo el andar
de la consciencia y el pensamiento
la libertad que era en si un portento
es sólo un cuero muerto a entregar
en caminos que son cambiables
repartiendo el alma en piezas y portenta.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Anda, quítate las trancas: