lunes, 21 de mayo de 2012

…a lo que sigue;

Lagrimas de piedra,
tus lagrimas

I
Es triste decir esto
tu llanto es mi fuerza
tu llanto es mi razón
tus lagrimas saladas
condimentan mi vida
disuelven como nada
la dureza y el tiempo
en que la has forjado…


=
Confesando
halle una piedra en el camino,
yo era el agua clara y quieta
que se condimento de sal, y se turbó;
piedra de piedra, que rompió mi silencio
y se diluyo en un nosotros que se desvanece
en tu circunstancia, casi sin remedio…






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