lunes, 10 de septiembre de 2012

Hoy… éste día.

Es día de estarse quieto
como la montaña
que se adapta a su lugar
y su clima.
Que permite al viento
con sus caricias moldearla
estarse quieto, con firmeza.
Pues el llanto ha salido
vasto y sincero.
La duda ajena es ajena…
y debe ser así ajena.
Corresponde el silencio
no inferir, ni buscar
silencio es el lugar
y camino que lleva
a la decisión personal
es el respeto a ello.

Contaré entonces
mis silencios
y después contaré
sus argumentos…

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