Las cosas son así,
con la muerte termina la memoria
y a mí, ya sólo me importan las estrellas
matémonos abrazados como buenos hermanos;
en fin, como si no quedara más ni por saber, ni por hacer
el escenario está vacío, los maniquíes en harapos, despeinados
nos miran desde las sombras… imaginemos ya
que el eco de los cascos cabalgará por sí mismo
en la llanura de una última batalla,
esa que todos perdimos,
ya no por salvar la vida, sino por acabarla.
con la muerte termina la memoria
y a mí, ya sólo me importan las estrellas
matémonos abrazados como buenos hermanos;
en fin, como si no quedara más ni por saber, ni por hacer
el escenario está vacío, los maniquíes en harapos, despeinados
nos miran desde las sombras… imaginemos ya
que el eco de los cascos cabalgará por sí mismo
en la llanura de una última batalla,
esa que todos perdimos,
ya no por salvar la vida, sino por acabarla.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Anda, quítate las trancas: